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sábado, 4 de noviembre de 2023

Micro Reseña 118: Drácula 75 (Selección Terror nº90), de Curtis Garland



Recupero aquí la reseña de esta novela de Curtis Garland, que escribí y publiqué el 30 de octubre de 2019, con motivo de la suscripción para publicar el volumen Hammer Horror, nº2 de la colección Horror Victoriano Extra. Como este texto ya no está disponible en línea (por avatares de la Red de Redes), aprovecharé este espacio y mi Cuaderno de Bitácora para recuperarlo, junto con otras reseñas perdidas. Y como imaginarán, Hammer Horror sigue disponible y a la venta. Visiten el enlace.
 
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"Así, amigos míos, no sólo es cierta la fantasía literaria de Stoker, sino que él se ha limitado a recoger leyendas y mitos de los eslavos amedrentados por la superstición que en estas tierras provocó la existencia real de uno de esos siniestros muertos-sin-descanso... La realidad, me temo, es mucho peor aún. Y puede llegar a amenazar, alguna vez, a todo el género humano".

Curtis Garland


Drácula 75 vio la luz en el número 90 de Selección Terror (noviembre de 1974), y es un muy buen ejemplo de por qué hemos decidido bautizar este volumen con el cinematográfico título de Hammer Horror: no hay duda de que Curtis Garland había tenido ocasión de ver en la gran pantalla Dracula AD 1972 (en España, Drácula 73, por la fecha de estreno), una producción de la Hammer Films dirigida por Alan Gibson, y protagonizada por Christopher Lee y Peter Cushing, en la que el Conde Drácula resucitaba en tiempos de hippies, discotecas, drogas y psicodelia estética... pero más allá del título, las comparaciones entre la película y la novela de Juan Gallardo Muñoz terminan ahí.
 

 
Una teoría muy extendida asegura que el vampiro Drácula, creado por Bram Stoker en la novela homónima de 1897, estaba basado en una caudillo valaco medieval llamado Vlad Dracula, conocido como "Vlad el Empalador"... y Curtis aprovechó esta información para reelaborar la leyenda, revisar la obra de Stoker y, por supuesto, traerla hasta el Londres de la década de 1970
 
"entre el denso tráfico de los automóviles, la contaminación, las discotecas ruidosas, los chillones trajes a la moda de Carnaby Street, y los hippies o los progresistas, deambulando por toda la ciudad, entre escaparates repletos de equipos de hi-fi o estéreo, discos de brillantes portadas, magnetófonos y cintas, televisores en color, videocassettes y todo cuanto forma parte de nuestro mundo actual y sus extraños y frívolos caprichos consumistas"...

Por supuesto, Curtis Garland ya había tocado el tema del vampirismo en dos novelas anteriores de ST (Mujeres vampiro, 1973 y Los dientes del murciélago, 1974), e incluso había demostrado que conocía de primera mano la novela de Stoker en sendas novelas de ciencia ficción de la colección La Conquista del Espacio de Bruguera (Vampiro 2000, 1971, y Vampyr, 1973) y también en un weird western (Drácula West, 1972). Pero en Drácula 75 fue donde se aproximó por primera vez (luego vendrían otras ocasiones, algunas de ellas especialmente gloriosas) a la figura del monstruo clásico de Stoker, tal y como lo conocemos hoy.

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Portada de Hammer Horror de Curtis Garland, realizada por Sergio Bleda.
 

1 de noviembre de 2023

Pasaron varios años desde que conocí la existencia de Drácula 75 hasta que, por fin, pude leerla. Según mis notas personales, eso debió suceder en algún momento entre 2016 y 2017, y no lo hice con el ejemplar original de Bruguera, sino en una impresión en papel, en A-4, realizada a partir de un archivo más o menos pirata de la obra. (Aún falta ese ejemplar en mi colección particular). Tengo recuerdos contradictorios respecto a mis impresiones tras la primera lectura de esta historia, y creo que la revisité varias veces hasta que, en 2018, hice una última lectura para corregir el texto y encajarla en el proyecto de Hammer Horror, uno de los volúmenes de Curtis Garland que me ha producido mayores satisfacciones.

Tengo el recuerdo del relato del viaje de un inglés por Transilvania, referencias al gobierno comunista de Rumanía, el descubrimiento de algunas viejas tumbas de los Drácula. Y una mujer. Y luego, un tour de force de regreso a Londres, diversos diarios, cartas, noticias de la prensa, crímenes, sangre... todos los recursos de la novela de Stoker utilizados para relatar que el creador del Conde Drácula se equivocaba... pero tenía toda la razón. Como es habitual en Curtis Garland, la historia, además, es un whodonnit.

Juan Gallardo era capaz de brillar como pocos en tan sólo veinte, veinticinco mil palabras. No me extraña que, después de mi experiencia con Hammer Horror, me pusiera por fin manos a la obra con Vampiros de Curtis Garland. Pero esa es otra historia, otro caso resuelto.

Portada de Vampiros de Curtis Garland, por Sergio Bleda.

jueves, 9 de abril de 2015

Micro reseña 101: "Nosotros, los contaminados", Curtis Garland



"Nosotros, los contaminados", de Curtis Garland (Juan Gallardo Muñoz; La conquista del espacio nº206, Bruguera, Barcelona, julio de 1974; portada de Miguel García. También Ciencia Ficción nº19, Astri, diciembre de 1987; portada de Montero-Norma).

Qué amable portada original de Miguel García para una novelita tan oscura como esta... tan cabrona, que no parece del maestro Curtis.
Escrita, como indicábamos más arriba, en 1974, nos muestre un futuro que se ha ido completamente al carajo por culpa de la contaminación ambiental... pero esta historia, que algo tiene de alegato ecologista, es sobre todo el retrato de una distopía fascista en la que la Guardia Nacional tiene orden de matar contra los mutantes, esto es, las personas afectadas por la contaminación, y que se han convertido en criaturas deformes y puede que peligrosas. Por supuestos, muchos están en contra de este procedimiento radical, y sobre aquellos que se manifiestan, también se dispara a matar: "Siempre ha habido jóvenes rebeldías. Y siempre hubo represiones de las viejas generaciones". Y también: "La represión era brutal, despiadada. Un cobarde ataque armado a un grupo de jóvenes, muy numeroso, pero muy indefenso. La razón de la fuerza se imponía una vez más". Y también, después de la masacre: "Ahora comenzaría la recogida de cadáveres, el endurecimiento de las disposiciones vigentes, las represalias masivas..."
Todo esto puede verlo, casi a diario, el protagonista de la historia, un individuo que, en el año 1999, tiene que salir a la calle con traje y máscara protectoras para evitar el contacto con el entorno contaminado. Paisajes apocalípticos, montañas de basuras, una chica (sí, claro que sí: una chica), un estado represor a lo 1984 de Orwell, referencias directas (en el texto y a pie de página) al Soy leyenda de Matheson... y como quien no quiere la cosa, a mitad de historia, Curtis nos lleva de paseo por el submundo de los abominables, pobres, repugnantes contaminados, replantea el argumento hacia una dramática aventura, y desemboca en el mismísimo Fin del Mundo y en el Renacer de la Humanidad (casi, casi, con boda).

Esta novelita es un cóctel imposible e impensable, con montones de pasajes muy críticos, como los que hemos señalado unas líneas más arriba, así como con unas primeras páginas quizá demasiado densas, pero que pronto nos conducen a las peores pesadillas concebidas por el autor.
Extraña, extrañísima novela que, al fin y a la postre, tiene algo de las viejas películas de invasión marciana de los años 50 (aunque aquí no haya marcianos), y también de las producciones cinematográficas de la Troma. Muy desagradable. Muy espesa. Totalmente imprescindible.


BOLA EXTRA: Además, la portada de Montero-Norma (¿J.P. Montero trabajando -o licenciando su trabajo- para la Agencia Norma?) ya se había utilizado anteriormente en otro bolsilibro, concretamente en la reedición de "'¡Manda Titán!" de Law Space (Enrique Sánchez Pascual) publicada en la colección Galaxia 2001 nº261 (EASA-Andina, 1982), pues el relato original se publicó en el número 126 de Espacio: El Mundo Futuro (Toray, 1958). ¡Reciclaje por doquier!
Galaxia 2001 nº261: "¡Manda Titán!" de Law Space (1982)
 

domingo, 4 de mayo de 2014

Micro Reseña 91: "Escrito en el tiempo", Silver Kane


Escrito en el tiempo, de Silver Kane (Francisco González Ledesma; La Conquista del Espacio nº181, Barcelona: Bruguera, enero de 1974. Portada de Alberto Pujolar).


Milton es de los que se gasta el dinero en los bares. Trabaja como técnico en Secretville (Arizona), una ciudad a la que sólo se puede acceder con un permiso especial, pues es el lugar donde viven las personas relacionadas con las pruebas nucleares subterráneas realizadas por el Gobierno de los Estados Unidos en aquella zona.
Además, Milton es un violador y asesino de mujeres con cierta experiencia, aunque con poca capacidad de continencia. Cuando se las arregla para capturar una nueva víctima a las afueras de la ciudad y arreglar su crimen para que parezca un accidente automovilístico, las cosas empiezan a torcerse. Para empezar, tras su nueva "hazaña", Milton se pega un piñazo con su Harley Davidson y un desconocido vestido de negro corre a socorrerlo. Ese mismo desconocido ofrecerá su propia sangre en el hospital de Secretville donde Milton está moribundo...
Cuando Milton se recupera, las cosas empiezan a parecer distintas: el bar de Joe, adonde suele ir a emborracharse, tiene un aspecto diferente: hay una pantalla de televisión que ocupa toda una pared, así como una máquina que hace cócteles automáticos y a la carta, y...
Pero no. No todo ha cambiado. Algunas cosas siguen siendo las mismas de siempre. Por ejemplo, su querida amiga Elena, ciega, a la que Milton le debe la vida. Y las cosas perras de la vida siguen ahí, como una pareja de agentes del FBI que le están pisando los talones.
Y no obstante... No obstante, Milton se ha percatado de que no sólo al bar de Joe (que de repente, vuelve a ser el de siempre) le están pasando cosas raras... Y si a esto le añadimos la aparición de un viejo conocido de Milton, un tipo de la mafia que quiere liarlo para realizar una ambiciosa operación relacionada con un montón de droga, podemos decir que la vida del bastardo de Milton se está complicando por momentos.
Y eso que todavía no sabe quién era ese tipo tan extraño que lo auxilió en su accidente...

Grande no, ¡grandísima novelita! del gran Silver Kane, del que no conocía su faceta como autor de ci-fi (me consta que escribió tres títulos más para La Conquista del Espacio, así como un buen montón de novelas de "espionaje fantástico" para la colección Enviado Secreto de Bruguera).
Este curioso híbrido entre episodio de Twilight Zone, novela de Jim Thompson e historia de gángsters setentera me ha parecido, sencillamente, el mejor título que he leído dentro de la colección donde se publicó. Que esta historia no sea más conocida y que no esté reeditada me parece no sólo una pena, sino un error gravísimo. Los aficionados a la ciencia ficción, o simplemente a las buenas historias bien escritas, se están perdiendo un auténtico clásico que reinvindico no desde la nostalgia (pues nunca antes lo había leído), sino desde la perplejidad que me produce saber que, en las listas de "las mejores historias fantásticas españolas", no figure este excepcional título.
Me quito el sombrero ante el Maestro González Ledesma.

(Los otros títulos de Silver Kane en LCDE son: "La casa del frío eterno" (nº169); "El cerebro" (179) y "Mil millones de ojos" (182). No los tengo, y ardo en deseos de hacerme con ellos para devorarlos. Lo único que lamento, a priori, es que Silver Kane no escribiera muchos más en este terreno...)

martes, 22 de abril de 2014

Micro reseña 85: "Desertor y falsario", Peter Debry




"Desertor y falsario", de Peter Debry (Pedro Víctor Debrigode; Punto Rojo nº634, Bruguera, junio de 1974; portada de Desilo).

Otra sorprendente novela del maestro Debrigode, que igualmente habría podido aparecer en alguna de las colecciones dedicadas al género bélico de Bruguera.
Gunter Braun y su compañero Hans Klement han decidido tomarse quince días de permiso de la guerra (de la II Guerra Mundial). Y se los han ganado con creces. Klement, un hombre de campo, decide quedarse en una cabaña de leñadores mientras que Braun prefiere dar una vuelta por Berlín y, quizás, ajustar algunas cuentas pendientes: con su ex novia (que ahora trabaja en un campo de concentración), con su hermano (que es un oficial de las SS)... Sin embargo, cuando regresa a casa, se encuentra con que muchos lo consideran el principal sospechoso de las amenazas de decapitación enviadas a los citados y a algunos conocidos más... y cuando empiezan a rodar cabezas, Gunter, que en efecto, ha “semi desertado”, tiene que empezar a correr y a sortear porrazos, balazos, y puede que hasta algún que otro hachazo...
Esta historia tiene ese curioso toque realista/surrealista que aporta verosimilitud a las historias de Debry, y esta en concreto, tiene un aire que me ha recordado a los mejores tebeos de guerra de Garth Ennis. Muy recomendable esta, por otra parte, extraña novelita de a duro.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Micro Reseña 83: "Murió mil veces", Curtis Garland


"Murió mil veces", de Curtis Garland (Juan Gallardo Muñoz; La Conquista del Espacio nº180, Bruguera, enero de 1974; portada de Alberto Pujolar).

En una noche de Carnaval en Londres, un grupo de amigos y amigas borrachos y disfrazados (de Jack el Destripador, de Dick Turpin, de María Estuardo, de Julieta Capuleto...) se encuentran en mitad de la calle con el cadáver de un hombre vestido a la moda de finales del siglo XIX. A continuación, un siniestro individuo disfrazado de esqueleto (con un rostro demasiado realista) se aproxima a ellos para ayudarlos, pero desaparece cuando llega un automóvil conducido por Carter Bridell, conservador del Museo Histórico Cromwell que, profundamente deprimido (pues a su bella novia le han diagnosticado un tumor cerebral incurable y la chica está agonizando en un hospital), se ofrece para echar una mano, encargarse de dejar a las chicas del grupo en un lugar menos inhóspito a esas horas de la noche (y con esa niebla que está cayendo, madre mía) y avisar a la policía.
Hasta aquí todo estaría dentro de lo "normal". Pero cuando Carter regresa con un bobby al lugar donde se encuentra el cadáver, los disfrazados han desaparecido como por ensalmo. Y cuando suben el cadáver a la ambulancia, tanto el policía de a pie como Carter se percatan de que el disfraz del muerto es realmente bueno... parece sacado de 1850. Y las cosas siguen poniéndose raras en el momento en Carter se percata de que, aunque deben ser las 4 de la madrugada, su reloj marca las doce. Lo mismo que el del agente.
Y lo mismo que el reloj que lleva puesto el muerto.
Esto no sería más que una anécdota si la ambulancia no se hubiera estrellado, y si Carter, al conseguir salir de entre los hierros, no se hubiera pegado el susto del siglo al escuchar una voz a sus espaldas que le dijo: "¿Me busca a mí, señor Bridell?"
Por supuesto, se trata del cadáver...

Así da comienzo "Murió mil veces", otra novela de inmortales del maestro Garland, que inevitablemente tendremos que comparar con el clásico "Yo, Lázaro" (su primera incursión en La Conquista del Espacio) y con "El señor del tiempo" (una tardía revisión del tema escrita y publicada en 1984 en Héroes del Espacio). Estoy seguro de que Juan Gallardo Muñoz cultivó este mismo subgénero en otros títulos de la colección La Conquista del Espacio que aún no hemos podido leer, como "Titanes de vida eterna" (nº204), "Vejez de siglos" (nº75) o "Una mujer llamada 'Eterna'" (nº631), entre otros.

"Murió mil veces" resulta muy agradable de leer (casi como ponerse unos zapatos viejos), pues es Garland puro. No obstante, no deja de ser un pequeño vídeo juego en el que hay que ir pasando todas las pantallas hasta llegar al monstruo final (un villano intergalactico, interdimensional, hipertemporal, y yo qué sé qué más cosas, que se hace llamar "Ziborg", nada menos) que, en realidad, ha estado presente a lo largo de toda la novela e incluso desde sus primeras págians.
Entretenida, inferior a "Yo, Lázaro", pero merece la pena.

ÍTEM MÁS: El amigo Martin Ravencroft ha localizado la fuente de inspiración (al menos una parte) de esta cubierta de Alberto Pujolar: Pertenece a "Frankenstein" de James Whale. Aquí la tenéis:




Y aún algo más: la cubierta original de Pujolar se reutilizó años después en el 549 de Selección Terror, que aquí reproducimos:


domingo, 4 de agosto de 2013

Micro Reseña 62: "El Bosque del Horror", Alex Colins


"El Bosque del Horror", de Alex Colins (Fernando Orviso Herce; Selección Terror nº69, Bruguera, junio de 1974. Portada de Jorge Núñez).

Alabama, finales del siglo XIX. El malvado dueño de una plantación (de algodón, suponemos) quiere casarse con la joven, guapa y rica heredera de la plantación vecina. Pero la joven, guapa y rica heredera está enamorada de un pelanas (joven y guapo). Lo que la joven y etcétera heredera no sabe es que su tío y albacea ha hipotecado la plantación y, como la chica no acceda a casarse con el señor Job Wharton, lo va a perder todo. Pero bueno, la chica es como Dios manda y no piensa ceder un ápice...
(Sí, mucho terror no hay hasta aquí; cierto, amigos...)
Así que Job Wharton (el malo) recurre a la ayuda de una bruja local que, en la India y en el África negra, aprendió el bello arte de resucitar a los muertos... y en menos que canta un gallo, la tenemos liada con unos cuantos cadáveres controlados (chapuceramente) a distancia por la vieja Theda, unos villanos que tienen la mala costumbre de morir en sus propias trampas-zombi, y unos buenos que tienen más suerte de la que merecen.

"El Bosque del Horror" (llamado así porque ahí vive la bruja) es una novela que podría haber sido mucho más original y divertida, y con un poco de imaginación, podemos incluirla dentro del género del Weird Western. Está muy bien escrita -pues su autor tenía mucho oficio-, hay un par de buenas escenas y la ambientación sureña pre-Guerra de Secesión está conseguida; pero en mi opinión, se trata de un intento fallido de novela de miedo y -lo peor de todo- es que es demasiado predecible. (No obstante, me sorprende que Alex Colins no volviera a asomar la cabeza por Selección Terror de Bruguera...)

(OTRA RESEÑA de esta novela, en el blog BOLSILIBROS)


SOBRE EL AUTOR:
Fernando Orviso Herce (Logroño, 1926-2007) escribió más de quinientas novelas policíacas, del Oeste y románticas para Rollán y Bruguera desde los años 50. No se prodigó demasiado en las diversas colecciones de terror: el presente es su única novela publicada en Selección Terror de Bruguera, y nos consta que, bajo el pseudónimo de Fred Hercey (el autor utilizó otros muchos nombres en sus obras) escribió también para la colección Terror de EASA-Andina otras siete novelas del género.
Aquí tienen un enlace con un extenso y muy instructivo artículo sobre este escritor riojano: es un pdf; descárguenlo y léanlo con atención, pues es de gran interés.

sábado, 15 de junio de 2013

Micro Reseña 39: "Los dientes del murciélago", Curtis Garland


"Los dientes del murciélago", de Curtis Garland (Juan Gallardo Muñoz; Selección Terror nº57, Bruguera, abril de 1974. Portada de Alberto Pujolar).

Una temprana novela de vampiros de Juan Gallardo que, sinceramente, no está a la altura de su producción en aquella época. Aunque está más cuidada en el aspecto puramente técnico que sus trabajos posteriores, me parece una obra aburrida y sin más interés que su bizarría argumental y algún personaje secundario digno de recuperación:

Estamos en 1899, y el británico Gordon Rose, que acaba de leerse el "Drácula" de Stoker (recién editado en 1897) se marcha de picos pardos a Transilvania. En Londres es un ligón sin par que no deja títere con cabeza, y en los Cárpatos no es menos... Por desgracia, una noche se cuela por la ventana un murciélago que le muerde en el cuello y... nada, pues que ya la tiene liada. "¡Ay, si hubiera puesto ajo en la ventana! ¡Ay, si hubiera creído en las supersticiones de estos ignorantes centroeuropeos!" Pues eso, llanto y llanto. Y para colmo, un médico local lo diagnostica con toda claridad: "En efecto, se ha convertido usted en vampiro". Y para corroborar el tema, ¿qué mejor que una muestra de sangre para que la analice la típica biólogo transilvana pueblerina del siglo XIX?
A todo esto, comienzan a sucederse los asesinatos vampirescos en el pueblo, Gordon huye de regreso a Londres (y deja atrás a su novieta carpatiana)... tan sólo para meterse en un fregado aún más gordo con sus novias.
Dicho de otro modo: ¿Es posible que, casualmente, todas las zagalas que se liga Gordon sean vampiresas? Pues... sí.
El título apropiado para este volumen habría sido, quizás, "Las mujeres vampiro, pero ahora en serio" (eso de "mujeres vampiro" es bastante afecto a Garland; ver, por ejemplo, "La succión de las mujeres vampiro" o "Las mujeres vampiro" en Selección Terror nº6).
Como nota al margen, quiero apuntar la mención a un vampiro de toda la vida, el barón de Kronstedt (un sosias draculiano; se deduce del texto que Stoker se basó en este barón para escribir su novela), así como la presencia de Lionel Strange, un amigote londinense del bueno de Gordon, que va por ahí con su bastón (de puño de plata, claro) y que, según Garland, tras esta historia se dedicó a estudiar e investigar misterios médicos y biológicos, como por ejemplo, el vampirismo. Así que, aquí tenemos a otro personaje rescatable y pasticheable, como el de Robert Hastings (y Rama, su ayudante hindú) en "Anoche salí de la tumba".


martes, 11 de junio de 2013

Micro Reseña 34: "Yo, Drácula", de Silver Kane



"Yo, Drácula", de Silver Kane (Francisco González Ledesma; Selección Terror nº74, Bruguera, 1974. Portada de Alberto Pujolar).

El creador del género ranchodraculiano revisita en esta ocasión el mito vampírico del Conde Drácula desde una perspectiva extrañísima (y bastante modernoide) que nada (pero nada de nada) tiene que ver con la novela de Bram Stoker. De hecho, el protagonista podría haber sido cualquiera de los otros muchos condes que pueblan la ficción de terror: Orlock, Brakola, etc...
Este Drácula está casado, vive en los Estados Unidos, camuflado como un alumno mayorzote (podría ser profesor) en una universidad gringa, y entre su señora y él, se ponen las botas zampándose a chicas guapas.
Aunque el tono de esta micro reseña es un tanto humorístico (no lo he podido evitar), la novela es muy seria y, sobre todo en los primeros (brillantes) capítulos, logra un ambientillo que da muy mal rollo...
Una novelita muy curiosa y muy recomendable, la verdad.

sábado, 8 de junio de 2013

Micro Reseña 28: "La piel de mi cadáver", Curtis Garland



"La piel de mi cadáver", de Curtis Garland (Juan Gallardo Muñoz; Selección Terror nº48, Bruguera, enero 1974. Portada de Alberto Pujolar).

Increíble, original y en verdad brillante novela de Juan Gallardo, que da comienzo con el protagonista haciendo la siguiente declaración:
"Yo... YO SOY MI PROPIO CEREBRO, ENCERRADO EN UNA CAJA DE VIDRIO, y alimentado sólo por impulsos eléctricos..."
Y de aquí, pasamos nada menos que a la isla caribeña de Trinidad, a finales del siglo XIX, y a una trama de zombies haitianos, aparecidos, tarántulas venenosas... y una sucesión de horrores que realmente me ha tocado la fibra sensible.
"La piel de mi cadáver" es, en mi opinión, una aproximación absolutamente original a las ideas del doctor Alphonse Moreau, unas ideas que en las adaptaciones fílmicas de la novela de H.G. Wells se han obviado, y que sobrecogen al atento lector de la obra original.
Este bolsilibro de Curtis Garland no es un pastiche de "La isla del doctor Moreau", sino algo mucho mejor, más fino, más sutil (y por supuesto, más disparatado), y comparte con la declaración de Edward Prendick la atmósfera desasosegante (que el texto editado por Wells comparte a su vez con "El corazón de las tinieblas", de Conrad) y un punto de postmodernidad que, por algún motivo, nos hace olvidar que estamos leyendo una obra que transcurre en la época victoriana.
Sólo Juan Gallardo podría hacer que una frase tan descabellada como la siguiente tuviera todo el sentido del mundo:
"Me pregunté, con un escalofrío, si Maluba sería ya una serpiente... y el ofidio estaría dentro del moreno cuerpo de la hermana gemela de una zombie..."
Imprescindible. ¡REEDICIÓN YA!

ÍTEM MÁS: Hemos encontrado otra novela donde se recicló la cubierta de Alberto Pujolar. Corresponde al número 1120 de la colección Punto Rojo, de Bruguera (hacia 1983 o 1984). Aquí la tienen: