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lunes, 29 de julio de 2013

Micro Reseña 60: "Katham y las sombras del caos", de Lem Ryan


"Katham y las sombras del caos", de Lem Ryan (Francisco Javier Miguel Gómez; Selección Terror, número especial fuera de colección, Bruguera, febrero de 1985).

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SIGA EL ENLACE:






AVISO: Esto no es, en sentido estricto, una micro reseña. Continúen y comprenderán de qué va esto...



Después del affaire garlandiano (o curtisiano, que de ambas formas puede y debe decirse) de "Monstruos en Baker Street", nos hemos encontrado en los rincones más insospechados de Facebook con la cubierta que encabeza esta entrada del presente blog: una novela de Selección Terror totalmente descatalogada, hasta el extremo de que parecía una de esas bromas (aunque yo prefiero llamarlas "paraficciones") para connoiseurs a las que somos tan aficionados algunos.
Cualquiera que compruebe los exhaustivos listados de coleccionistas e investigadores se dará cuenta de que "Katham y las sombras del caos" no es una obra catalogada de Lem Ryan, y que Katham es uno de los personajes más queridos por el autor (quien le dedicó dos novelas, "La espada de Katham" (Héroes del Espacio nº161, Bruguera, mayo de 1983) y "Espada y brujería" (Héroes del Espacio nº175, Bruguera, septiembre de 1983), y al menos una tercera, "La torre de piedra" (Héroes del Espacio nº215; ver nuestra reseña), que Ryan hubo de reconvertir en una novela genérica). El avispado lector también sabrá que "Sombras del caos" (también reseñada aquí) es quizá la obra más conocida de este escritor por diversos motivos: porque es una de las poquísimas novelas de a duro relacionadas directísimamente con los Mitos de Cthulhu de H.P. Lovecraft, y porque además de su primera edición en la colección Héroes del Espacio, ha tenido recientemente una nueva vida en la revista Delirio (en esta versión, la historia tiene no un nuevo final, sino la conclusión que Bruguera no permitió que los lectores conocieran).

Muchos han mirado la cubierta de esta obra abiertamente mitográfico creativa con algo más que escepticismo. Pero ahora, el mismísimo autor sale a la palestra para dar una pequeña lección de humildad a los expertos: está claro que hay obritas, aquí y allá que, por los más diversos motivos, no tuvieron una distribución tan amplia como la de otros títulos, sólo llegaron a América Latina, o se quedaron en un puñado de pruebas de imprenta.
Como ustedes querrán saber qué ha sucedido, los emplazo a que visiten el blog de Lem Ryan y vean (y lean) con sus propios ojos un fragmento auténtico y reconocido de "Katham y las sombras del caos" y, con suerte, también podremos ver (y leer) el resto antes o después.
(Sin duda alguna, el autor guarda muchas balas en la recámara...)

NUEVO: otro fragmento de "Katham y las sombras del caos"


jueves, 11 de julio de 2013

Micro Reseña 51: "Esfinge cósmica", Curtis Garland



"Esfinge cósmica", de Curtis Garland (Juan Gallardo Muñoz; La Conquista del Espacio nº710, Bruguera, abril de 1984. Portada de Antonio Bernal. Hay otra edición en Ciencia Ficción nº38, Astri, 1988. Portada de Luis Almazán).

Rhan Seldon ha sobrevivido mil años (o así) criogenizado en una nave espacial "de castigo" por haberse opuesto al régimen totalitario de la Tierra. (Menudo gastazo el de esos fascistas humanitarios, digo yo, si envían al espacio a cada individuo que los cuestiona...) Cuando despierta, Rhan está a tropocientos mil años luz de su planeta, y se frustra mucho (aunque su condena era "a perpetuidad", así que no le debería haber cogido de sorpresa. En fin...) El caso es que se ve atraído por uno de esos simpáticos fenómenos cósmicos que acontecen de vez en cuando y ¡plasca!, termina en un planeta donde lo primero que ve es una especie de esfinge negra (y "ciclópea", nos cuenta Garland), y se encuentra en un lugar descrito así:
"Formas geométricas, rectilíneas masas negras, apenas si se silueteaban en la oscuridad total, formando parte de la misma con la solidez de sus estructuras verticales, prismáticas, a semejanza de bloques de viviendas sin ventanas ni puertas, como una fría y extraña urbe hecha de negros monolitos. Era eso lo que le rodeaba por doquier".
Vamos, un paisaje en la línea de En las montañas de la locura de Lovecraft.
Después la cosa tira por otros derroteros más en hacia La fuga de Logan, pues allá hay civilización humana (no precisamente democrática), y tenemos incluso una "semilla estelar" que suena también muy lovecraftiana, con tentáculos y todo.
Un relato entretenido que tiene sus momentos brillantes (y de vez un cuando, la buena y clásica pelea a puñetazos). Bien.

(No he conseguido la portada de la segunda edición -realizada por Luis Almazán- en mayor resolución. Esto es lo que hay).

Ciencia Ficción nº38, Astri, 1988. Portada de Luis Almazán

ÍTEM MÁS: Seguimos sin tener la portada "original" de luis Almazán con mayor resolución. No obstante, lo que sí hemos conseguido (por casualidad) es la ilustración que Bruce Pennington realizó en 1976 (o 1979, según algunas fuentes) para "The Stone God Awakens", del maestro Philip José Farmer. Parece que el amigo Almazán se inspiró ligeramente en el dibujo de Pennington...




La ilustración original de Bruce Pennington, sin diseño de cubierta:
Pennington, en todo su esplendor.


Y aquí, las dos juntitas:
Un pequeño plagio para la humanidad...



viernes, 28 de junio de 2013

SE BUSCA: "El Necronomicón" de James More

"El Necronomicón", de James More (Santiago Mas i Plaza, Terror nº287, Astri, 1982).

Es muy poco lo que sabemos de esta novela de a duro: Se trata del penúltimo título publicado en la no demasiado célebre colección Terror de Astri, no conocemos al autor de la cubierta, y no tenemos ni idea de quién se esconde tras el pseudónimo de "James More" (¿Jaime Mas?, sugirió ayer nuestro amigo el ilustrador e historietista Antonio Romero Olmedo). (NOTA: El autor es Santiago Mas i Plaza, nacido en Igualada en 1962).
Tiros al aire aparte, nos gustaría conseguir un ejemplar de este librito, una copia, una versión virtual, lo que sea... para poder micro reseñarlo convenientemente, pues resulta obvio que es un título de interés para el estudioso de los Mitos de Cthulhu, y más en concreto, de las múltiples versiones y ediciones del "Necronomicón" de Abdul Al-Hazred. Ya hemos reseñado por aquí algunos títulos bolsilibrescos relacionados con la obra de Lovecraft y sus seguidores, y esta obra parece beber directamente de las fuentes de Providence.
Si alguien dispone de una copia, por favor, que no dude en contactar con el autor de este blog en el correo electrónico fabulasext@hotmail.com. 
A ver qué sacamos en claro...

(Por cierto: creo que muchos coleccionistas de novelas de a duro reconocerán el sello de "Luis Truchado" que aparece en la portada de este volumen; yo mismo cuento con ejemplares de otras obras que también tienen el sello... Por curiosidad, ¿alguien sabe quién es este caballero? Sólo por curiosidad malsana...)

BOLA EXTRA:

Otros Necronomicones hispanos:


Necronomicón (Al-Azif, o Algazife) de Rafael Llopis, Hiperión, 1980


Necronomicón (Al-Azif) de Lluisot, Océano, 2006
El Necronomicón Nazi, de Vicente Álvarez de la Viuda, Roca, 2007
2012: El código secreto del Necronomicón, de Luis G. Abbadie, Rémora Editores, 2012

Necronomicón Z, de Alberto López Aroca, Dolmen, 2012

jueves, 27 de junio de 2013

Micro Reseña 43: "El negro libro del horror", Curtis Garland

"El negro libro del horror", de Curtis Garland (Juan Gallardo Muñoz; Selección Terror nº125, Bruguera. Portada de Salvador Fabá).

Los Weird Westerns de Juan Gallardo suelen estar plagados de libros que parecen salidos de las estanterías de Thomas Carnacki o de Stephen Strange: las jóvenes maestras de los pueblos del Lejano Oeste tenía lecturas de cabecera relacionadas con la licantropía, el vuduísimo, las supersticiones transilvanas, y otras materias igualmente gustosas.
En "El negro libro del horror", Garland incide en el tema del "Libro Negro", el más oscuro de todos, y se lleva esta suerte de "Necronomicón" a la Inglaterra victoriana que tanto le gustaba y tanto nos gusta a nosotros (o al menos a mí), para crear una trama con demonios que andan sueltos por los parajes de Whitby (una localización netamente draculiana, si recuerda bien el lector de la novela de Stoker), una heredera chalada a la que le están haciendo luz de gas, un joven (y heróico) abogado londinense, un ricachón que anda en busca del librito en cuestión, posaderas de escote generoso (abocadas a tener un final sangriento y gore), y todos esos elementos sacados de las películas de la Hammer (cuyo espíritu flota en las novelas decimonónicas de Curtis) y en buena medida, de las lecturas del autor.
Sería una novela brillantísima de no haberse producido el clásico final precipitado, resuelto de la manera más burda (Sherlock Holmes jamás habría consentido lo que sucede en la última página de esta novela) por falta de espacio.
De todos modos, resulta muy agradable ver cómo Juan Gallardo se aproxima (de refilón) a este tema clásico -que podría haber abundado en dioses extradimensionales, pero no- y, además, la novelita es harto disfrutable: para leer junto al fuego mientras degustamos una copa de brandy y acariciamos a nuestro mastín. Bien.

domingo, 16 de junio de 2013

Micro Reseña 40: "Sombras del caos", Lem Ryan



"Sombras del caos", de Lem Ryan (Francisco Javier Miguel Gómez; Héroes del Espacio nº213, Bruguera, 1984; reeditada con un nuevo final en revista Delirio nº9, La Biblioteca del Laberinto, abril de 2012. Portada original de Luis Almazán, reciclada de La Conquista del Espacio nº546, 1980).

Al igual que algunos (pocos) nos preguntábamos por los posibles pastiches holmesianos que pudieran haberse publicado en el inframundo de los bolsilibros españoles, también existía la incógnita de la utilización de los recurrentes Mitos de Cthulhu de H.P. Lovecraft (y una miríada de seguidores) en este formato tan particular y en una época editorial tan curiosa.
La respuesta a la primera cuestión era, obviamente, Curtis Garland (ver la inminente reseña de "El fantasma de Baker Street" o mi breve ensayo sobre dicha obra en el volumen "Sherlock Holmes en Rancho Drácula"). La respuesta a la segunda es, sin duda alguna, Lem Ryan.
"Sombras del caos" es prácticamente el único bolsilibro de Bruguera consagrado a la cosmogonía creada por el Maestro del Horror de Providence, y no deja de ser chistoso que esta aportación a los Mitos apareciera no en Selección Terror, sino en Héroes del Espacio, una de las dos colecciones de ciencia ficción de Bruguera.
En esta novelita, Ryan realiza uno de sus habituales ejercicios de hibridación de géneros (ver "Sangre bajo la Luna", "Peor que morir" y sobre todo "La criatura de la Luna", otro cruce de terror y ci-fi) y nos lleva de paseo por el espacio exterior de la mano de Nyarlathothep, el caos reptante y mensajero de los Dioses Otros.
Lem recrea las atmósferas lovecraftianas en un planeta lejano que nos retrotrae tanto a la visita a la nave extraterrestre de "Alien: El octavo pasajero" (1979), como al perverso mundo del Imperio de Lágrimas que el Green Lantern Abin Sur visitó en "Tigres", una pequeña obra maestra ejecutada en 1986 (dos años después de estas "Sombras del caos") por Alan Moore y Kevin O´Neil.
Se trata de una obra extraña dentro de la producción bolsilibresca general, que Lem Ryan hubo de cerrar precipitadamente y con un final distinto del deseado (o del esperable) por imposiciones editoriales, una falla que en la nueva edición de la novela, el mismo autor se ha encargado de subsanar.
Excelente e imprescindible.

(Sí, creemos que además de alguna referencia suelta en las mismas obras de Ryan, como "Peor que morir", o una mención explícita en "El templo de los siete ídolos" de Garland, hay algún otro mito de Cthulhu escondido entre la selva de las novelas de a duro... pero ya informaremos en su momento).

La Conquista del Espacio nº546, 1980. Portada de Luis Almazán.

martes, 11 de junio de 2013

Micro Reseña 35: "El templo de los siete ídolos", Curtis Garland


"El templo de los siete ídolos", de Curtis Garland (Juan Gallardo Muñoz; Tam Tam nº88, Bruguera, agosto 1984; Portada de Alberto Pujolar, reciclada de "Bajo la ventisca", Selección Terror nº43, 1974).

¿Os acordáis de "Cuentos del Mono de Oro", la serie de televisión acerca del piloto de un hidroplano y sus aventuras indianajonescas en unas islas paradisíacas? ¿En la que el protagonista tenía un perro con un parche en un ojo? Pues el piloto de esta novela, Percy Cole, tiene una cobra (Vicky, por más señas) que comprende el idioma humano y que actúa exactamente igual que uno de esos perros listos de las películas (algo así como una versión ofidia, verdosa, bífida y bastante entrañable de Lassie): vamos, que Vicky salva la situación más de una vez y más de dos.
"El templo de los siete ídolos" es una novela de aventuras cojonuda, de las de toda la vida, y muy, muy divertida. De hecho, tiene una referencia lovecraftiana (la única que hasta la fecha he conseguido encontrar en la obra de Garland; ya veremos qué sucede en "El libro negro del horror", que ya reseñaremos) al célebre relato "El color que cayó del espacio" y que, obviamente, está relacionado con el misterio que se plantea en esta divertidísima historia. Contamos con un supervillano llamado "El Señor de la Muerte" (una suerte de monstruoso Fu Manchú con superpoderes), y con un ídolo conocido como "El Dragón de Oro" que puede (o no) estar relacionado con los otros tres "Dragones de Oro" de Garland, budokas protagonistas de las novelas que Juan Gallardo escribió para la colección Kiai.
La verdad, esta novela está muy bien, y sólo falta que aparezca el Yeti en plan invitado especial. La recomiendo. (Y se ha ganado una relectura; yo, personalmente, pienso revisitar "El tempo de los siete ídolos". Y en algún momento me gustaría probar el arra, un aguardiente de Bhutan que beben los lamas de esas tierras y que tiene que estar de puta madre).

Selección Terror nº43, portada de Alberto Pujolar, 1974

miércoles, 5 de junio de 2013

Micro Reseña 20: "Sangre bajo la Luna", Lem Ryan




"Sangre bajo la Luna", de Lem Ryan (Francisco Javier Miguel Gómez; Selección Terror nº587, 
Bruguera, octubre de 1984. Portada de Desilo, reciclada de Selección Terror nº49).

Una de las novelas favoritas del autor.
“Sangre bajo la Luna” es, posiblemente, la más redonda de las novelas que he leído de Lem Ryan hasta la fecha. Es el único título que Ryan publicó en Selección Terror (donde también habrían tenido cabida “La criatura de la Luna”, “Peor que morir” o la lovecraftiana “Sombras del caos”), y se trata, como suele suceder con este autor, de un híbrido. En este caso, Ryan se apropia del estereotipo del detective solitario, duro, con secretaria maziza, ex policía (que, contra todo pronóstico, no narra la historia en primera persona, lo cual es un acierto que se sale del topicazo), y lo mete en un caso de licantropía que recuerda remotamente al “Aullidos” de Joe Dante, una película mítica a la que Ryan hace referencia en la novela.
Los aficionados sherlockianos se encontrarán con un caso que hace rememorar “El sabueso de los Baskerville” a Daniel Roerich (el detective protagonista), y un par de ambientaciones que traen al caso las historias de H.P. Lovecraft: esas continuas referencias y llamadas de atención son muy de agradecer, como sucedía con las notas a pie de página que salpicaban las novelitas del maestro Curtis Garland.
Buscadla. Leedla.



Selección Terror nº49, portada de Desilo, 1974

Micro Reseña 18: "Peor que morir", Lem Ryan


"Peor que morir", de Lem Ryan (Francisco Javier Miguel Gómez; Héroes del Espacio nº204, Bruguera, enero de 1984. Portada de Miguel García, reciclada de La Conquista del Espacio nº443, 1979).

Terror y Ci-Fi del tipo más insólito. La obra hace mención a la Miskatonic University, curiosamente... Y por cierto, se trata de un "Harry el Sucio contra los Ultracuerpos".


Cuando yo digo "insólito", no lo digo porque sí...


La Conquista del Espacio nº443, portada de Miguel García, 1979)