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viernes, 20 de octubre de 2023

Micro Reseña 115: Quema el asfalto (Punto Rojo nº1135), de Curtis Garland

 

12 de abril de 2023

Una aproximación pastichera a Harry el Sucio, en este caso encarnado en el implacable Ross Ingram y su Magnum .44.

Ingram es un detective del NYPD (New York Police Department) totalmente pasado de rosca, tanto que cuelga el uniforme tras volarle los genitales a un violador reincidente de un disparo. Ya saben, "entregue la placa y el arma" y otros grandes éxitos. Pero Ross Ingram, recién devuelto al mundo de paisano, recibe una oferta de un multimillonario para encargarse de "algo" y rápidamente se larga a Los Ángeles para acabar con el imperio de la droga de Los Siete (un número mágico garlandiano, como podrá apreciar cualquiera que examine los títulos de su bibliografía: Siete horas, La carta número siete, El enigma de los siete muertos, Los siete del miedo, El templo de los siete ídolos, Siete tumbas, etc...). Muy divertida, como todas las policiales de Curtis Garland de su etapa ochentera. Da la sensación de que improvisó mucho, porque hay un puñado de personajes secundarios que parece que van a hacer algo, pero luego no, como el poli de Los Ángeles o la hijastra del millonario que contrata a Ross Ingram. Un tanto ingenua, en muchos aspectos, y muy canónica en sus personajes femeninos, como la stripper corista de corazón de oro (encerrado bajo un descote despampanante que bla bla bla...).

 

Publicada en febrero de 1984 con una efectiva y bonita portada genérica de Antonio Bernal, que quizá ya había aparecido por ahí, en algún otro bolsilibro. Pero da igual. Funciona, que es lo que hace falta.

lunes, 11 de septiembre de 2023

Micro Reseña 108: "Máscara para el crimen", de Curtis Garland

 

 


4 de abril de 2023

"Me estaba besando. Su cara, aun dañada, seguía siendo muy bonita. Su cuerpo era una delicia bajo mis manos. Y sus pechos, aun quemados por cigarrillos, seguían siendo firmes y deseables. No le respondí con palabras. No hacía falta. Ella no pedía palabras. Sólo hechos".

Un holocausto de incorrección política y justiciera, narrada por un protagonista (Lyman Kearney, presidiario fugado y carente por completo de escrúpulos) con el que las criadas se turnaban para practicar sexo... cuándo él tenía diez años. (Hay un relato escrito por “Johnnie Farragut”, detective privado, que trata exactamente este mismo tema: el de la criada que abusa de un menor. Farragut es un personaje recurrente creado por Barry Gifford, y aparece en las diversas novelas de la serie sobre Sailor y Lula. El relato que cito está incluido en Wild At Heart (1990), es decir, Corazón Salvaje o La historia de Sailor y Lula, que es la primera de esta imprescindible saga. Farragut tiene publicado otro cuento, un homenaje a The Twilight Zone, que también se encuentra en Wild At Heart. Johnnie es otro de nuestros queridos autores de la Biblioteca de Babel: un detective privado que es escritor de corazón).

El argumento: el preso a la fuga fue sentenciado por error, según él, acusado de asesinar a su esposa, y ha salido de la trena para ajustarles las cuentas a todos los hijos de perra que han conspirado contra él. Joder, cómo los odia. Y, joder, qué pena que hasta entonces hubiera sido un actor famoso de rostro perfectamente reconocible para todo el mundo.

En fin, volviendo a sus enemigos, los que mataron a su señora y lo mandaron al trullo: puede tratarse de su turgentísima cuñada, cuya afición por andar desnuda por su casa no está nada mal; de otras damas (igual de turgentes) que se dedican a la prostitución, la pornografía, etc.; de su exsocio en turbios negocios de la noche; del ex de su difunta mujer... Esto lo lleva por los más tortuosos caminos del crimen, y esto incluye una red de películas para pederastas (protagonizadas por niños y chicanos) y de filmaciones snuff, de las que se habla pero sin mencionar el palabro (y esto, en noviembre de 1984, once años antes de que Amenábar filmara la película Tesis). Pero nuestro hombre es un cabronazo DURO DE LA HOSTIA, que se saldrá con la suya sí o sí.

Juicio sumarísimo: salvo por el final precipitado (con fuegos artificiales y lo que haga falta), todo genial y divertidísimo. No sé qué tomó Juan Gallardo ese día, pero yo quiero probarlo.


 

jueves, 11 de julio de 2013

Micro Reseña 51: "Esfinge cósmica", Curtis Garland



"Esfinge cósmica", de Curtis Garland (Juan Gallardo Muñoz; La Conquista del Espacio nº710, Bruguera, abril de 1984. Portada de Antonio Bernal. Hay otra edición en Ciencia Ficción nº38, Astri, 1988. Portada de Luis Almazán).

Rhan Seldon ha sobrevivido mil años (o así) criogenizado en una nave espacial "de castigo" por haberse opuesto al régimen totalitario de la Tierra. (Menudo gastazo el de esos fascistas humanitarios, digo yo, si envían al espacio a cada individuo que los cuestiona...) Cuando despierta, Rhan está a tropocientos mil años luz de su planeta, y se frustra mucho (aunque su condena era "a perpetuidad", así que no le debería haber cogido de sorpresa. En fin...) El caso es que se ve atraído por uno de esos simpáticos fenómenos cósmicos que acontecen de vez en cuando y ¡plasca!, termina en un planeta donde lo primero que ve es una especie de esfinge negra (y "ciclópea", nos cuenta Garland), y se encuentra en un lugar descrito así:
"Formas geométricas, rectilíneas masas negras, apenas si se silueteaban en la oscuridad total, formando parte de la misma con la solidez de sus estructuras verticales, prismáticas, a semejanza de bloques de viviendas sin ventanas ni puertas, como una fría y extraña urbe hecha de negros monolitos. Era eso lo que le rodeaba por doquier".
Vamos, un paisaje en la línea de En las montañas de la locura de Lovecraft.
Después la cosa tira por otros derroteros más en hacia La fuga de Logan, pues allá hay civilización humana (no precisamente democrática), y tenemos incluso una "semilla estelar" que suena también muy lovecraftiana, con tentáculos y todo.
Un relato entretenido que tiene sus momentos brillantes (y de vez un cuando, la buena y clásica pelea a puñetazos). Bien.

(No he conseguido la portada de la segunda edición -realizada por Luis Almazán- en mayor resolución. Esto es lo que hay).

Ciencia Ficción nº38, Astri, 1988. Portada de Luis Almazán

ÍTEM MÁS: Seguimos sin tener la portada "original" de luis Almazán con mayor resolución. No obstante, lo que sí hemos conseguido (por casualidad) es la ilustración que Bruce Pennington realizó en 1976 (o 1979, según algunas fuentes) para "The Stone God Awakens", del maestro Philip José Farmer. Parece que el amigo Almazán se inspiró ligeramente en el dibujo de Pennington...




La ilustración original de Bruce Pennington, sin diseño de cubierta:
Pennington, en todo su esplendor.


Y aquí, las dos juntitas:
Un pequeño plagio para la humanidad...



domingo, 16 de junio de 2013

Micro Reseña 40: "Sombras del caos", Lem Ryan



"Sombras del caos", de Lem Ryan (Francisco Javier Miguel Gómez; Héroes del Espacio nº213, Bruguera, 1984; reeditada con un nuevo final en revista Delirio nº9, La Biblioteca del Laberinto, abril de 2012. Portada original de Luis Almazán, reciclada de La Conquista del Espacio nº546, 1980).

Al igual que algunos (pocos) nos preguntábamos por los posibles pastiches holmesianos que pudieran haberse publicado en el inframundo de los bolsilibros españoles, también existía la incógnita de la utilización de los recurrentes Mitos de Cthulhu de H.P. Lovecraft (y una miríada de seguidores) en este formato tan particular y en una época editorial tan curiosa.
La respuesta a la primera cuestión era, obviamente, Curtis Garland (ver la inminente reseña de "El fantasma de Baker Street" o mi breve ensayo sobre dicha obra en el volumen "Sherlock Holmes en Rancho Drácula"). La respuesta a la segunda es, sin duda alguna, Lem Ryan.
"Sombras del caos" es prácticamente el único bolsilibro de Bruguera consagrado a la cosmogonía creada por el Maestro del Horror de Providence, y no deja de ser chistoso que esta aportación a los Mitos apareciera no en Selección Terror, sino en Héroes del Espacio, una de las dos colecciones de ciencia ficción de Bruguera.
En esta novelita, Ryan realiza uno de sus habituales ejercicios de hibridación de géneros (ver "Sangre bajo la Luna", "Peor que morir" y sobre todo "La criatura de la Luna", otro cruce de terror y ci-fi) y nos lleva de paseo por el espacio exterior de la mano de Nyarlathothep, el caos reptante y mensajero de los Dioses Otros.
Lem recrea las atmósferas lovecraftianas en un planeta lejano que nos retrotrae tanto a la visita a la nave extraterrestre de "Alien: El octavo pasajero" (1979), como al perverso mundo del Imperio de Lágrimas que el Green Lantern Abin Sur visitó en "Tigres", una pequeña obra maestra ejecutada en 1986 (dos años después de estas "Sombras del caos") por Alan Moore y Kevin O´Neil.
Se trata de una obra extraña dentro de la producción bolsilibresca general, que Lem Ryan hubo de cerrar precipitadamente y con un final distinto del deseado (o del esperable) por imposiciones editoriales, una falla que en la nueva edición de la novela, el mismo autor se ha encargado de subsanar.
Excelente e imprescindible.

(Sí, creemos que además de alguna referencia suelta en las mismas obras de Ryan, como "Peor que morir", o una mención explícita en "El templo de los siete ídolos" de Garland, hay algún otro mito de Cthulhu escondido entre la selva de las novelas de a duro... pero ya informaremos en su momento).

La Conquista del Espacio nº546, 1980. Portada de Luis Almazán.

martes, 11 de junio de 2013

Micro Reseña 35: "El templo de los siete ídolos", Curtis Garland


"El templo de los siete ídolos", de Curtis Garland (Juan Gallardo Muñoz; Tam Tam nº88, Bruguera, agosto 1984; Portada de Alberto Pujolar, reciclada de "Bajo la ventisca", Selección Terror nº43, 1974).

¿Os acordáis de "Cuentos del Mono de Oro", la serie de televisión acerca del piloto de un hidroplano y sus aventuras indianajonescas en unas islas paradisíacas? ¿En la que el protagonista tenía un perro con un parche en un ojo? Pues el piloto de esta novela, Percy Cole, tiene una cobra (Vicky, por más señas) que comprende el idioma humano y que actúa exactamente igual que uno de esos perros listos de las películas (algo así como una versión ofidia, verdosa, bífida y bastante entrañable de Lassie): vamos, que Vicky salva la situación más de una vez y más de dos.
"El templo de los siete ídolos" es una novela de aventuras cojonuda, de las de toda la vida, y muy, muy divertida. De hecho, tiene una referencia lovecraftiana (la única que hasta la fecha he conseguido encontrar en la obra de Garland; ya veremos qué sucede en "El libro negro del horror", que ya reseñaremos) al célebre relato "El color que cayó del espacio" y que, obviamente, está relacionado con el misterio que se plantea en esta divertidísima historia. Contamos con un supervillano llamado "El Señor de la Muerte" (una suerte de monstruoso Fu Manchú con superpoderes), y con un ídolo conocido como "El Dragón de Oro" que puede (o no) estar relacionado con los otros tres "Dragones de Oro" de Garland, budokas protagonistas de las novelas que Juan Gallardo escribió para la colección Kiai.
La verdad, esta novela está muy bien, y sólo falta que aparezca el Yeti en plan invitado especial. La recomiendo. (Y se ha ganado una relectura; yo, personalmente, pienso revisitar "El tempo de los siete ídolos". Y en algún momento me gustaría probar el arra, un aguardiente de Bhutan que beben los lamas de esas tierras y que tiene que estar de puta madre).

Selección Terror nº43, portada de Alberto Pujolar, 1974

miércoles, 5 de junio de 2013

Micro Reseña 26: "El viento de los muertos", Curtis Garland



"El viento de los muertos", de Curtis Garland (Selección Terror nº577, Bruguera, 1984. Portada de Alberto Pujolar, reciclada de Selección Terror nº121).

Otro gothic work de Juan Gallardo. Marinos fantasmas y referencias al Mary Celeste (y si usted no sabe lo que es, consulte esta página y hágase con el libro que ahí se promociona).
Con la aparición de Philip Benswick, un escritor victoriano que fue coautor de la "Enciclopedia del mar", donde no recogió el caso del Mary Queen, otro barco maldito.

La verdad es que esta novelita me ha encantado, y me parece una de las mejores en la producción garlandiana.


Selección Terror nº121, obra de Alberto Pujolar, 1975


Micro Reseña 20: "Sangre bajo la Luna", Lem Ryan




"Sangre bajo la Luna", de Lem Ryan (Francisco Javier Miguel Gómez; Selección Terror nº587, 
Bruguera, octubre de 1984. Portada de Desilo, reciclada de Selección Terror nº49).

Una de las novelas favoritas del autor.
“Sangre bajo la Luna” es, posiblemente, la más redonda de las novelas que he leído de Lem Ryan hasta la fecha. Es el único título que Ryan publicó en Selección Terror (donde también habrían tenido cabida “La criatura de la Luna”, “Peor que morir” o la lovecraftiana “Sombras del caos”), y se trata, como suele suceder con este autor, de un híbrido. En este caso, Ryan se apropia del estereotipo del detective solitario, duro, con secretaria maziza, ex policía (que, contra todo pronóstico, no narra la historia en primera persona, lo cual es un acierto que se sale del topicazo), y lo mete en un caso de licantropía que recuerda remotamente al “Aullidos” de Joe Dante, una película mítica a la que Ryan hace referencia en la novela.
Los aficionados sherlockianos se encontrarán con un caso que hace rememorar “El sabueso de los Baskerville” a Daniel Roerich (el detective protagonista), y un par de ambientaciones que traen al caso las historias de H.P. Lovecraft: esas continuas referencias y llamadas de atención son muy de agradecer, como sucedía con las notas a pie de página que salpicaban las novelitas del maestro Curtis Garland.
Buscadla. Leedla.



Selección Terror nº49, portada de Desilo, 1974

Micro Reseña 18: "Peor que morir", Lem Ryan


"Peor que morir", de Lem Ryan (Francisco Javier Miguel Gómez; Héroes del Espacio nº204, Bruguera, enero de 1984. Portada de Miguel García, reciclada de La Conquista del Espacio nº443, 1979).

Terror y Ci-Fi del tipo más insólito. La obra hace mención a la Miskatonic University, curiosamente... Y por cierto, se trata de un "Harry el Sucio contra los Ultracuerpos".


Cuando yo digo "insólito", no lo digo porque sí...


La Conquista del Espacio nº443, portada de Miguel García, 1979)

Micro Reseña 17: "Pánico en las estrellas", Curtis Garland


"Pánico en las estrellas", de Curtis Garland (Juan Gallardo Muñoz); Héroes del espacio nº 195, Bruguera, julio 1984. Portada de Luis Almazán).

Una mezcla entre "Naves misteriosas" (la peli aquella de Bruce Dern con unos roboticos) y... no sé, ¿"Terror en el espacio" de Mario Bava? Y con algunos tintes de... ¿los mitos de Cthulhu y Star Trek?

Bueno, pues con toda esa mezcla imposible de influencias, estamos, no obstante, ante un coñazo mayúsculo. O eso, o quizás no me ha gustado porque me la leí durante un largo viaje en avión. No lo sé.

Es fácil de conseguir y, eso sí, la (prom
etedera) portada no tiene nada que ver con el interior.
(Por cierto, que "Naves misteriosas" siempre me ha parecido un tostón infumable).

Micro Reseña 09: "El señor del tiempo", Curtis Garland


"El señor del tiempo" de Curtis Garland (Héroes del espacio nº226, diciembre 1984. Portada de Antonio Bernal).

Otra novela disparatada de Garland. Un gran planteamiento (por disparatado) y un final... en fin, desastroso. No obstante, la novela se disfruta.
Un faraón egipcio recibe el don de la inmortalidad (reencarnación continua con conservación de la memoria, como el Hombre Inmortal de DC Comics) de manos de una extraterrestre llamada Astrix, y tras cuatro mil años de renacimientos, conoce a la chica de sus sueños (Kate; no sabemos mucho más de la muchachita) y decide que quiere envejecer y morir definitivamente con ella. Su gran plan para poner fin a su "maldición" (que hasta entonces no ha llevado muy mal) consiste en viajar en el tiempo hasta un futuro en el que los viajes espaciales sean factibles, para llegar a la galaxia de Andrómeda y pedirle por favor a la extraterrestre que le quite su don.
Todo esto, claro está, lleva a nuestro faraón (que en el presente de 1980 se llama Johnny Kronos) a un futuro postapocalíptico a lo Mad Max...
Lo dicho: un dislate. Pero yo me lo he pasado bomba.

Micro Reseña 06: "La torre de piedra", Lem Ryan



"La torre de piedra", de Lem Ryan (Francisco Javier Miguel Gómez; Héroes del Espacio nº215, Bruguera, septiembre 1984. Portada de Antonio Bernal, reciclada de La Conquista del Espacio nº101, 1972).

Una de las (al menos) cuatro novelas de espada y brujería de Ryan.
No soy un lector demasiado afecto a este género, pero me fascina el modo en que Ryan, y mucho antes que él, Curtis Garland, lograron introducir (colar) estas historias de ambientaciones bárbaras, hijas directas de Robert E. Howard (el protagonista de "El coloso dormido" de Ryan se llama Almuric), en colecciones dedicadas a las habituales y consabidas aventuras en el espacio exterior.

"La torre de piedra" es, definitivamente, una novela extraña, con un protagonista que es un sosias de Conan (Arakh, nombre que también fue utilizado por Roy Thomas en su serie "Arak Son of Thunder" para DC Comics), con un elemento extraño y siniestro (la mencionada torre), y un final más extraño todavía...

Definitivamente, si he de leer Sword and Sorcery, será Sword and Sorcery española.



La Conquista del Espacio nº101; portada de Antonio Bernal, 1972