Un blog de micro reseñas bolsilibrescas realizado por Alberto López Aroca, mitógrafo creativo y escritor
Mostrando entradas con la etiqueta Los Vengadores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Los Vengadores. Mostrar todas las entradas
lunes, 9 de septiembre de 2013
Micro Reseña 84: "Algo demasiado horrendo", Peter Debry
"Algo demasiado horrendo", de Peter Debry (Pedro Víctor Debrigode; Punto Rojo nº425, Bruguera, junio de 1970; portada de Rafael Cortiella).
Por la portada (y la colección) de esta novelita del maestro Debry, nade diría que estamos ante un título francamente insólito... pues no se trata de una historia policíaca estándar, ni de un relato de espías, sino de un pastiche de "Los Vengadores" donde John Steed y Emma Peel se convierten en Archer Holigan y Evelyn Brent, agentes de una agencia británica de seguridad comandada por el vegetariano Gran Patrón... y tendrán que enfrentarse nada menos que a unos zombis que andan sueltos por los barrios bajos de Londres.
Un hombre se cuela en la jaula de un zoo y muere a manos de un chimpancé. ¿Una imprudencia? No, un intento de robo... Pero los agentes Holigan y Brent no tienen que investigar esa extraña muerte, más o menos accidental porque Interior esté interesado en los monos, sino porque el individuo llevaba ya muerto y enterrado varios meses...
En el Departamento de Investigaciones Científicas, unos siniestros doctores trabajan duro para reanimar cadáveres, y el difunto profesor Frolick legó su cerebro (que se conserva en un tarro de cristal y está todavía vivo) a sus compañeros del proyecto...
Y Lazarus Chrichton, un capellán y antiguo compañero de Holigan durante la Revolución Mau-Mau, que renegó del cristianismo y montón su propia religión druídica basada en la reencarnación y la resurrección de la carne, presenta en público a Jasper Rains, un tipo que acaba de salir de la tumba. El interrogatorio de Evelyn Brent no tiene desperdicio:
"-¿De qué murió usted?
-¿Eh? Ah, pues no sé. La gente como yo se limita a morir, señorita. No gastamos enfermedades caprichosas ni medicinas caras. Nos morimos. Así, sin más.
-¿Qué decía el certificado de muerte, Rains?
-No estaba yo en posición apropiada para poderlo leer, señorita.
-¿Qué día murió?
-No llevaba cuenta de los días. Era antes de la Pascua Florida.
-Seguimos estando antes de la Pascua de Resurrección, Jasper.
-Ah, entonces he muerto recientemente. Era un día de la semana.
-¿Dónde vive?
-Normalmente, duermo por los matorrales cuando el tiempo es bueno. Pero paso el invierno por las granjas donde, salvo que hay que trabajar un poco, le dan a uno pitanza, calor y cama.
-¿No tiene usted un trabajo fijo? -intervino Holigan.
-No, señor. Me inscribí en los parados, pero no hay manera..."
Y todos los zombis que van apareciendo (a excepción del señor Rains) son antiguos trabajadores del Departamento de Investigaciones Científicas, ya fallecidos.
Peter Debry, después de haber visto un buen puñado de episodios de "Los Vengadores", desata su más ácido sentido del humor en esta negra comedia de agentes poco secretos que tienen su "sala de interrogatorios" en el garaje de casa, de hembras intrépidas, de muertos vivientes, de doctores chiflados, y de brillantes secundarios como el agente Charles Lafayette, un negro jamaicano que se mete al servicio secreto británico para "contar con alguna experiencia" en su futuro puesto como ministro de su país...
No conocía esta faceta satírico-paródica de Debrigode, pero me ha encantado. Sin ser una de esas "buenas novelas negras" a las que ya me estoy acostumbrando, el cambio es sumamente refrescante, original y más que válido: ahora resulta que Debry también era un pastichero muy cercano a la mitología creativa...
En fin: esta es una gratísima sorpresa, sólo una de las muchas que, estoy seguro, me depara la lectura de la amplísima producción de este Maestro que, repito, debería estar más reconocido y reeditado.
¡Muy bien! ¡Y además salen monos!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)